TORMENTAS, RELAMPAGOS
Y TRUENOS
| Los científicos creen que la causa del
trueno es la rápida expansión del aire que se calienta por
medio de un relámpago. La enorme energía del rayo calienta
un estrecho canal de aire más de 50000 ºC. Esto se hace tan
rápidamente -en unas pocas millonésimas de segundo para cada
sección de la descarga- que el canal de aire caliente no tiene tiempo
de expandirse, mientras se calienta. Esto produce una gran presión
en el canal, que puede ser mayor de 100 atmósferas. La presión
luego genera una perturbación sonora que percibimos como un trueno. |
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¿Qué es un rayo?
Un rayo es una descarga eléctrica que
golpea la tierra, proveniente de la polarización que se produce
entre las moléculas de agua de una nube
(habitualmente las cargas positivas se ubican en la parte
alta de la nube y las negativas en la parte baja),
cuyas cargas negativas son atraídas por la carga
positiva de la tierra, provocándose un
paso masivo de millones de electrones a esta última. Esta
descarga puede desplazarse hasta 13 kilómetros,
provocar una temperatura de 28.000°C, un potencial eléctrico
de más de 100 millones de voltios y
una intensidad de 20.000 amperios.
La velocidad de un rayo puede llegar a los 140.000
km por segundo.
En el punto de entrada a la tierra, el rayo puede
destruir, de acuerdo a su potencia y a las
características del suelo, un radio de
20 metros.
Esta polarización de las cargas eléctricas
de una nube es lo que se denomina electrostática, fenómeno
que está presente en nuestra vida diaria. Incluso nosotros mismos
podemos acumular a otra persona, descargarla como una chispa de corriente
que nos produce cierto sobresalto. Las nubes
crean esta chispa a escala gigante. El trueno no es otra cosa
que la onda expansiva provocada por esta tremenda energía liberada,
originando el ruido característico que todos hemos oído alguna
vez. Esta magnífica energía contenida en un rayo es lo
que hizo que prácticamente todas las culturas,
comenzando por Zeus, Thor (trueno), Musulmanes, Hindúes, Navajos
o Araucanos, le atribuyeran al rayo y el trueno un origen divino, ya sea
como castigo o señal. Ni nuestro Viejo Pascuero (Santa Claus o Papá
Noel) escapó al influjo de tales fenómenos, ya que dos de
sus renos fueron llamados Donner (trueno) y Blitzen (rayo). Muchos científicos
como Newton y Franklin desarrollaron investigaciones al respecto y , sobre
todo este último, diseñaron sistemas que atraían estas
cargas eléctricas hacia la tierra (pararrayos), de manera de evitar
que se acumulara en grandes proporciones y evitar sus efectos indeseables.
Los rayos se pueden clasificar de acuerdo a su
inicio y destino en:
Nube a cielo o "duendes", que son descargas hacia
la atmósfera, más arriba de las nubes.
Nube a Tierra, los más típicos
y espectaculares (y peligrosos, por supuesto)
Intranubes, es decir dentro de una misma nube.
Aparecen como relámpagos con algunos truenos.
Internubes, de una nube a otra, con grandes truenos.
Lugares de riesgo:
Para estar verdaderamente libres de un rayo,
tenemos que alejarnos a más de 13 km de donde éste se
produce. Por cada 10 segundos contados entre
el trueno y el rayo, debemos considerar que hay 3 km
entre nosotros y el origen del rayo. Pero como
en la práctica es muy difícil predecir dónde se va
a
producir el próximo rayo, debemos evitar
los siguientes sitios:
Fuera de casa: Son especialmente peligrosos los
árboles altos o solitarios. Igual cosa los postes o
estructuras metálicas como rejas, antenas,
cabinas de teléfonos, etc. Estar solo en un espacio abierto
y plano. Vehículos abiertos como tractores,
convertibles (autos grandes y cerrados son más seguros),
botes, etc.
Dentro de la casa: Líneas telefónicas
y eléctricas. Cañerías y plomería en general.
Sabias que los objetos de la tierra puntiagudos
son emisores y mas propensos a que les caiga un rayo
esto es debido a que emitimos energía
electromagnética y sale otro rayo desde nosotros uniéndose
con el que cae del cielo